Joan Morey en acciónEl cualquier relación de pareja vainilla, el sexo es una parte fundamental. A veces incluso la mas importante, si así los miembros de la pareja lo entienden.
Pero en una relación de Dominación Femenina ? Es el sexo una parte fundamental ?
A nadie se le escapa que en una relación de Dominación Femenina, existe un componente erótico, y un deseo sexual por parte de la persona sumisa, que hace que todo aquello que siente, por doloroso y humillante que sea, le cause excitación y placer psicológico. Y en el caso de la Mujer dominante, tambien siente el placer de someter y poseer a la persona sumisa, con lo que obtiene el mismo placer psicológico.
Por regla general, y al margen de cualquier acuerdo que no especifique lo contrario, la Ama tendrá todo el derecho y libertad al sexo, y el sumiso perderá todo el derecho a utilizar el suyo. Por esa misma regla, la Ama por tanto, podrá buscar cualquier satisfacción sexual fuera de la relación bdsm,, ya sea a través de un amante, una relación esporàdica, o cualquier otro tipo de pareja. En este tipo de casos, el efecto sobre la parte sumisa es doble. Por una parte es humillante, y por la otra, es una reafirmación, de cual es el rol del macho sumiso. El hombre por tanto, solo puede esperar el permiso de la Ama para poder tener un orgasmo, que puede venir cuando y como la Ama desee.
Ahora bien, aquellas Amas que no desean buscar el sexo fuera de la Dominación Femenina, se pueden encontrar con un dilema. Por una parte, no desean renunciar a su sexualidad, como es evidente, pero tampoco esto tiene que significar una alegria para el sumiso. Por tanto, es lógico que dado este caso, una Ama decida entrenar a su sumiso para que sepa satisfacer la sexualidad de la Ama, de manera que no obtenga placer físico a cambio. Puede entrenarlo para que sepa como satisfacer con sexo oral, o utilizar consoladores que suplan el pene del sumiso, mientras este está cautivo en un cinturon de castidad. Este último caso es terriblemente humillante y fustrante para un hombre, pero a la vez es un simbolo muy poderoso de entrega. Además, tiene la carga humillante de que un consolador nunca dejará insatisfecha a una Ama por un gatillazo o falta de control del hombre.
En definitiva y resumiendo, en la Dominación Femenina, el sexo es una parte fundamental para ellas, las Amas, pero no para los sumisos. Aunque para ellos sea el motor del deseo que les mueve a ser sumisos, es precisamente el arma que se les vuelve en contra y los hace mas vulnerables a los deseos de la Ama. Haran lo que sea, se volveran mas atentos y sumisos para aliviar ese deseo, que unicamente la Ama tiene la potestad concederles. Y está claro, que para conseguirlo, cada sumiso deberá sufrir lo suyo y demostrar que es merecedor de tal premio y distinción.
