Con este titulo seguro que la mayoría de vosotros pensareis que os estoy alertando de posibles robos de portátiles en el Reino Unido. No se trata de eso, sino del contenido que llevéis en vuestros portátiles. Como ya sabéis, las normas de seguridad son cada vez mas neuróticas, lo cual conlleva a que, en determinados aeropuertos se llegue a revisar el contenido de los portátiles, cosa que a todas luces, atenta a la privacidad.
El caso que nos trae precisamente es el contenido de imágenes BDSM, algunas de las cuales podrían ser ilegales en ese país. Encontrareis información al respecto en la siguiente web, en la que, a modo de semáforo, se nos indica cual es el contenido ilegal o peligroso. Para aquellos que tengan dificultades con el inglés, podéis encontrar esta información resumida en esta web, gracias al Club Rosas5.
Casi con toda seguridad encontrareis cosas que os pueden llegar a sorprender, como son las practicas con agujas, cera, piercings genitales o ballbusting, cuya posesión es ilegal, aún siendo consentida.
Por último, decir que la ley británica es muy estricta con respecto a las prácticas BDSM: De acuerdo con la ley británica nadie puede dar consenso a dejarse herir, por lo que siempre se considera violencia.
El caso que nos trae precisamente es el contenido de imágenes BDSM, algunas de las cuales podrían ser ilegales en ese país. Encontrareis información al respecto en la siguiente web, en la que, a modo de semáforo, se nos indica cual es el contenido ilegal o peligroso. Para aquellos que tengan dificultades con el inglés, podéis encontrar esta información resumida en esta web, gracias al Club Rosas5.
Casi con toda seguridad encontrareis cosas que os pueden llegar a sorprender, como son las practicas con agujas, cera, piercings genitales o ballbusting, cuya posesión es ilegal, aún siendo consentida.
Por último, decir que la ley británica es muy estricta con respecto a las prácticas BDSM: De acuerdo con la ley británica nadie puede dar consenso a dejarse herir, por lo que siempre se considera violencia.





