El deseo es mucho mayor. Empiezo a tener erecciones y no solo las nocturnas, sino en algún momento del día, en especial cuando pienso en Usted. Un ejemplo sería, cuando recibo un correo Suyo. Noto cambios físicos. Mis testículos están ligeramente hinchados, y surgen las primeras molestias hacia el final de la semana. Son molestias leves, como pinchazos, dolor profundo pero muy suave, algo de dolor en el bajo vientre (imagino que será la próstata), y dolor en las conducciones, sobre todo en la micción. Pero todo de manera muy suave.
Mi deseo me hace fijarme en las mujeres, aunque procuro controlarlo. Los pensamientos que me vienen a la cabeza, los enfoco hacia Usted, y a través de mi sumisión en Usted. Evito en todo lo posible no tener pensamientos eróticos, aunque no es nada fácil, pues se cuelan de manera seguida en mi mente, y por mucho que intento desterrarlos, vuelven al cabo de pocos minutos.
Cada vez es mas dificil vivir la castidad. Mi esperanza sigue siendo que Usted disfrute con mi sacrificio cada dia.
Mi deseo me hace fijarme en las mujeres, aunque procuro controlarlo. Los pensamientos que me vienen a la cabeza, los enfoco hacia Usted, y a través de mi sumisión en Usted. Evito en todo lo posible no tener pensamientos eróticos, aunque no es nada fácil, pues se cuelan de manera seguida en mi mente, y por mucho que intento desterrarlos, vuelven al cabo de pocos minutos.
Cada vez es mas dificil vivir la castidad. Mi esperanza sigue siendo que Usted disfrute con mi sacrificio cada dia.
