
Transcurrida la tercera semana, el deseo se hace mas intenso. Me cuesta controlar los pensamientos. Las erecciones son mas continúas y es cuando pienso en Usted. Los cambios físicos se han hecho más evidentes. Los testículos están más hinchados. Sobre los 20 cm. de contorno. Los dolores son mas intensos. Ya no son leves molestias. Los pinchazos son mas continuos, sobre todo en los conductos y testículos. Hacia el final de semana, cualquier ropa ajustada provoca dolores incómodos. Esto obliga a acomodar los testiculos con las manos cada vez que me siento, o cada vez que los noto demasiado prietos. Una ropa interior más amplia y pantalones de pinzas mejoran la incomodidad.
Me encuentro nervioso, y excitado, y todo el día estoy pensando en Usted. Cada día que no recibo noticias Suyas se hace insoportable. Tengo unos deseos enormes de mostrar mi sumisión hacia Usted. Me vienen temores a la cabeza, como que no pueda soportarlo, o que un sueño húmedo de al traste con el sacrificio. Siento la necesidad de estar a Su lado, de oir Su voz, de ver como se siente satisfecha con mi sacrificio, de sentir Su felicidad ...
Su gusano patético