jueves, 15 de marzo de 2007

Prison Sex

Visto en http://la-internacional-sodomita.blogspot.com, no dejeis de echarle un vistazo

miércoles, 14 de marzo de 2007

dita von teese

Gimnasia podológica

viernes, 9 de marzo de 2007

Penitencia


Recuerdo una vez que me habló del cilicio, justo cuando estabamos paseando por la Via Laietana. Ahora se lo que es grácias a esta noticia:


http://www.lavozdegalicia.es/veinticuatro_horas/noticia.jsp?CAT=39160&TEXTO=100000120487


Aunque las motivaciones que hacen que esta mujer lleve el cilicio son muy diferentes a las que utilizan la gente del bdsm, el propósito es el mismo, es decir, sufrir y recordar el motivo de tal sufrimiento. Y este sufrimiento es fruto de una entrega a alguien o algo, en este caso concreto un algo místico. Es interesante que salga en la prensa un caso así, que por otro lado, aunque no sea compartido por mucha gente, es entendido como forma de castigo religioso. Y es que el castigo religioso, o penitencia, está mas o menos comprendido por nuestra sociedad, sobre todo por aquella gente conservadora, que no entiende mas allá de su idea del sexo, es decir, para fines de procreación y bajo el matrimonio. Cualquier otra manera de entender el sexo, es de entrada y sin discusión, pecado.


Es interesante, que en todas las culturas de la humanidad, en mayor o menor medida, la penitencia religiosa está consentida, cuando no, fomentada por regimenes fundamentalistas. En el mundo occidental, el dolor inducido por motivos religiosos es un sacrificio y en numerosos casos, un acto de fe. El dolor en la religión cristiana, por ejemplo, pretende equiparar el sufrimiento de sus seguidores, con el sufrimiento de Jesús, y pretende a la vez, hacer pagar con dolor a cambio del perdón de los pecados. Cualquiera que practique el castigo religioso, por lógica, es masoquista. Pero un masoquista "bueno", bajo la óptica de los religiosos. En cambio, aquellos que practican el masoquismo, alrededor del sexo, practican un pecado, puesto que es una desviación, siempre bajo la misma óptica religiosa. Y la sociedad, aunque no sea religiosa, esta contaminada de este mismo pensamiento. Cuanta hipocresia !!


Cuando recibí la órden de ir a aquella misma tienda de la Vía Laietana, para preguntar por los cilicios, y otras formas de penitencia, estuve pensado como enfocarlo. Por un lado estaba la timidez de preguntar algo así, pero por el otro, por que no decirlo, estaba la idea de romper con una barrera que desde pequeño me habian inculcado: la religión, pues yo mismo tuve que sufrir en mis carnes una educación religiosa en un colegio de curas. Y eso marca, francamente.

Así que en la primera oportunidad que tuve, me dirigí a la tienda de liturgia. Desde fuera, distinguí a 3 personas, mujeres todas ellas. Así que entré y mientras me dirigia al interior, puede ver entre otras cosas, elementos de liturgia cristiana, como velas con la cruz, sotanas con simbolos religiosos de color blanco, no las clásicas y antiguas de color negro, y poca cosa mas.

Me atendió una mujer, de mediana edad, alta. Un poco mas allá, habia una monja, mas mayor, y baja de estatura. Y finalmente, habia otra mujer, anciana, sentada en una silla que posiblemente era una monja también.


Pregunté entonces a la mujer por los cilicios. Supongo que, o bien no entendió en primer momento que le pedia, o bien se sorprendió de lo que le pedia. Así que me lo hizo repetir. Me dijo que creia que no, y que se lo iba a preguntar a la monja, así que me dirijí con ella allí donde estaba. La monja, escuchó la pregunta de su compañera, me miró con cara de sorprendida, y me dijo en un tono suave y silencioso, que de esas cosas no tenian, así que aproveché para preguntarle si tenian algún otro tipo de penitencias, a lo que me dijo que no. Así que me despedí y me marché. Bien, no se que dirian a mi marcha, pero imagino que ese tipo de cosas no se las suelen pedir muy a menudo. Quizas pensaron en su santa inocencia, que era un pervertido, puesto que, al margen de mi calva, no tengo demasiada pinta de ser un cura.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Marie Antoniette


Vi la corte de servidumbre que rodeaba a Maria Antonieta. No sabia que la dama de mas alto rango de la corte, presente en la habitación, tuviera el derecho y el deber de servir a la mujer del Rey, como si de una sirvienta se tratase, aunque fuera una sirvienta muy particular. Luego vi ya las sirvientas que ayudaban a todos los quehaceres de la gran dama. Ya sabia que cualquier cosa, por ridicula que fuera, debia ser servida al rey y la reina. Menos mal que Usted está muy por encima de cualquier reina y rey, por muy absolutistas que fueran, ya que es una Diosa, a la cual serviria como si fuera desde el mas poderoso de los hombres, hasta el gusano patético e insecto insignificante que soy grácias a Usted.

jueves, 1 de marzo de 2007

Sensaciones


Son las 4 de la tarde llego a casa tras un día agotador. Nada más llegar me dicen, ha llegado un paquete para ti. Pienso, es martes, que rapidez. Aún no he almorzado pero la curiosidad me puede... veo el paquete, papel de embalar marrón, todo muy discreto, hasta el nombre de la empresa remitente. El paquete será de unos 20 x 35 cm, me digo: "que caja más pequeña", la cojo, no pesa demasiado pero ahí dentro hay algo que no tiene precio. Abro la caja y ahí estan cada una cuidadosamente envuelta en papel protector y en una bolsa de plastico sellada. Abro la bolsa con cuidado, desenvuelvo y.... preciosas, tienen una forma perfecta, se adaptarán a todas las curvas del tobillo, gemelos y muslo. El cuero es mate pero con un tacto extremadamente suave, las acaricio, maravillosas. Ahora miro la horma, un puente espectacular, bien hecho, para q la curbatura del tacón se adapte a la forma del pie inclinado al máximo. Ahora miro el tacón, celestial, perfectamente tallado y de una finura extrema... me derrito. Decido no probármelas en ese momento... necesito una ducha y un ayudante.

Se ha echo oscuro, estoy fresca tras la ducha, llevo un camisón de raso que deja al descubierto las piernas... es el momento que estaba esperando. Miro bien las botas, por suerte tienen una cremallera lateral que me ayudará a ponérmelas sin ayudante provisionalmente. Cojo unas medias y me las pongo para facilitar la operación. Me siento en el sofá, desempaqueto la bota, quito el papel q llevan dentro para q no se deformen... desabrocho, la cremallera, ¿oyes el cric, cric, cric? Y empecemos el pie, la pantorrilla, la rodilla, el muslo, pero ahora falta lo más dificil el pie tiene q entrar en la bota. Doblo la pierna y la apoyo en el suelo, nunca había llevado unas botas tan impresionantes, noto su presencia, como presionan mi muslo al doblar la pierna. Me ayudo con una mano y el suelo guiando el pie hacia el lugar correcto, zas dentro, que sensación, maravillosa, noto mis pies en todo su esplendor con el empeine bien marcado ahí dentro... Noto que mi pie está bastante libre, podré ponerles unas plantillas para q el pie descanse sobre algodones, la suela es fina, y llevarlas un buen rato puestas podría convertirse en un masaje obligado después... ahora la tarea difícil de abrochar la cremallera, se trata de unas botas nuevas, muy ajustadas, la piel tiene q acostumbrarse a mis formas, empiezo a subir, ya han comprimido el empeine, lo más complicado ha pasado y se desliza hacia arriba sin ningún problema.

Hago lo mismo con la otra… los mismos pasos, pero esta vez notando ya una pierna abrazada por la maravillosas bota. Noto la piel sobretodo en la cara interna del muslo, noto su calidez, piel contra piel unida, fundida en calor. Acabo con la segunda que me da algún que otro problema con la cremallera pero sin más consecuencias. Ahora apoyo los dos pies en el suelo, aún sentada.... que sensación tan agradable.. me pregunto... podré mantener bien el equilibrio con ese tacón tan extremado... respiro, gozo de las caricia de la bota a lo largo de la pierna desde la punta de los dedos, q estan libres, pasando por el empeine bien sujeto, el talón q se adapta perfectamente a la forma de mi pie, el tobillo perfectamente marcado, las pantorillas realzadas por la curbatura del pie y los muslos, q no estan acustumbrados al tacto del cuero. Gozo de las sensaciones de mi pie arqueado... Tomo aire.. llegó el momento... me pongo en pie, la sensación es mucho mejor de lo q esperaba, totalmente placentera. La suela es fina y el tacón inestable, me contoneo mientras doy pasitos, es como estar bailando, a dejarse llevar.... ahora noto con mas fuerza el pie arqueado... sigo adelante, camino en linea recta, al principio algo temerosa, pero me voy soltando, hago varias pasarelas, es imposible no contonearse al son del tic tac.

martes, 13 de febrero de 2007

El sentimiento de culpa





El sentimiento de culpa, junto con la indiferencia, es el mas poderoso de los castigos. Para alguien que adora a una Diosa, ser consciente de que ha actuado mal, o ha cometido errores, o no haber obedecido correctamente una orden, genera un sentimiento de culpa que le atormenta a cada momento. Y mas si cabe, si el fruto de ese error, genera insatisfacción, malestar o cualquier sentimiento negativo en la Diosa adorada. Eso es lo peor, puesto que un sumiso vive para hacer mas fácil y alegre la vida de la Diosa. Ese sentimiento de culpa solo puede ser aliviado por la Ama. Solo se reducirá cuando la Diosa vuelva a sentirse satisfecha. Pero nunca un sumiso podrá olvidar aquellas cosas que han provocado malestar en la mujer a la cual sirve. Por eso, procurará no repetir los mismos errores, aprender de ellos, para poder evolucionar en la entrega que la procesa.

Cualquier sumiso que adore a una Diosa, preferiría un castigo físico, a un castigo emocional. Al fin y al cabo, un castigo físico es transitorio, por muy duro que sea. Las heridas se curan, y el dolor, se olvida. Pero el dolor emocional perdura. Es duradero, intenso y doloroso, en un sentido muy diferente.

Al principio de ser Su sumiso, ya cometí un error por el cual se molestó. Fue mi inexperiencia la que me llevó a cometerlo. Pero Usted me corrigió muy bien. De hecho, me marcó para que iniciara el camino correcto que me acababa de mostrar. En aquel momento, y durante semanas, conocí lo que era el sentimiento de culpa. Este sentimiento solo lo sienten aquellos quienes estan realmente comprometidos en su entrega. Aquellos a quienes les importa y la Adoran como una Diosa. Aquellos que harian lo que fuera para para que jamás se molestase o fuese infeliz.

Deseo una vez mas, y con Su permiso, rogar de rodillas, Su perdón. Oh Diosa, es Usted el centro de mi universo, la luz que ciega a la polilla, pero que la atrae hasta quemarla. Si por mi fuera, atrasaría el tiempo para evitar los errores que cometí, pero no me es posible, así que me prepararé para pasar el desierto del castigo con la esperanza de encontrarla, en el próximo oasis.

PD: Tras el error de hoy, mi alma se ha quedado traspuesta. En el plano físico, y tras leer las primeras lineas de Su mensaje, al comprender de nuevo mi error, me ha entrado un sudor frío, a la vez que de nuevo, mentalmente, me fustigaba con frases al estilo de "pero que inútil eres, otra vez no !!", tras lo cual, la respuesta ha pasado al plano espiritual, sintiéndome triste y abatido por haberla defraudado de nuevo. Cuando uno piensa que ha actuado bien, se espera una reacción positiva al acto. Si en lugar de eso, la reacción es negativa, una enorme tristeza inunda el alma. Solo se piensa en como poder remediar tantos errores. En pagar cuanto antes esta terrible deuda que me asola y me tortura. Y una pregunta me asalta continuamente: ¿ Como podría hacerla feliz de nuevo ?

lunes, 5 de febrero de 2007

Esas Botas preciosas




No me extraña que esté enamorada de esas Botas. Son preciosas. Deseo que sea muy feliz con ellas, que se sienta magnifica con ellas, tan preciosa, como una Diosa. Anhelo que llegue el dia en que se las pueda poner. Y anhelo tambien el dia en que pueda verselas puestas. Ya no tengo palabras para definir lo magnifica y bella que estará cuando se las ponga. Y yo allí, a Sus pies, viendo y sintiendo tal poderio. Cualquier mujer puede conseguir ser mas bella con unas buenas Botas, pero Usted, no es cualquier mujer. Usted es la MUJER en mayusculas, la Reina de las mujeres, la Diosa que adoro y por la que me entrego en forma de sacrificio. Puede haber un destino mas bello que este ?